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La Gala de los Oscars en este 2018 ha sido, como cada año, un festival de elegancia, talento y grandes relojes.

Una vez más, la ceremonia nos tuvo en vela hasta las tantas: primero es tuvimosp endientes de ese paseíllo de estrellas vestidas para brillar como tales. Vimosaciertos y equivocaciones, vimos gente arriesgada y otros más clásicos.

Como siempre, los invitados al evento fueron apareciendo a cuentagotas. Lo hacían algunos más discretos que otros. Se paraban ante los fotógrafos, posandocon las poses que llevan perfeccionando con el paso de los años, como Nicole Kidman, espléndida con ese vestido azul, cuyo tono nos traslada directamente alas telas ochenteras. La madurez y sobriedad tampoco faltó con personajes de latalla de Meryl Streep o la bellísima Jane Fonda. Eiza González aportó seducción, aunque ha sido una de las suspendidas en los rankings de mejores y peores vestidas. Y las excentricidades vinieron de la mano de Rita Moreno, Andar Day o Whoopi Goldberg.

Eso sí, con más o menos gusto, llegaron con sus sonrisas blancas, sus peinados perfectos, el maquillaje más favorecedor, sus trajes impolutos, esas joyas de ensueño y sobretodo, ¡esos relojes increíbles!

En Relojes Casio hemos seleccionado los cinco relojes más especiales de la gala y, curiosamente, todos los llevaron ellos, decantándose las mujeres por accesorios más discretos.

El primero al que haremos referencia es al actor Daniel Kaluuya, uno de los nominados a mejor actor, por esa participación en la película “Déjame Salir”. Por la manga de la chaqueta color calabaza y aterciopelada de su traje, asomaba un reloj a la altura de las circunstancias. En negro y oro, lució un Ingenier Chronograph de IWC, que brillaba tanto como las estatuillas de la noche.

¿Los detalles? Pues se trata de una edición limitada, en la que cada reloj está valorado en 22.100€. El material de la caja es de oro de 18 quilates y el brazalete de piel de ternero. El cristal es de zafiro, abombado y revestido con antirreflejos
por ambos lados. Y por si fuera poco, el reloj incluye también 33 rubíes. A algunos les harían más ilusión uno de estos en la muñeca que ganar el propio premio.

Sam Rockwlell fue otro de los más criticados por su indumentaria. El actor optó por un traje que no despertaba ni frío, ni calor. Eso sí, fue de los únicos que tuvo en cuenta la participación de un clásico patrocinador de la altura de Rolex, y lo hizo escogiendo un GMT Master II. Además, también se llevó un Óscar por “Tres Anuncios en las Afueras”, así que esas críticas a su falta de estilo quedaron completamente olvidadas.

Este reloj está valorado en 8.250€. Destaca por su belleza robusta, que le aporta esa versatilidad que hizo que un reloj creado para profesionales empresarios, fuera vendido a partes iguales entre los viajeros y aventureros más afortunados. Su caja es de acero inoxidable y el brazalete es un clásico, el Oyster. Esta pieza con índices de oro de 18 quilates, es la mezcla perfecta entre estética y funcionalidad.

El actor chileno Francisco Reyes, desprendía gusto y cuando premiaron a “Una Mujer Fantástica” como mejor obra extranjera, se sacó una foto alzando su copa de Champagne, en la cual se dejaba entrever ese maravilloso Montblanc. Escogió el Heritage Chronometrie Dual Time para esta noche tan especial, dejándonos a todos los fans de la relojería con la boca abierta.

Este reloj cuesta 4.600€, un precio no muy desorbitado para la elegancia que aporta a cualquier look. Dispone de una complicación muy práctica desarrollada en la Manufactura Montblanc que indica la hora de referencia y la hora local de manera intuitiva.

Otro que no se quedó atrás fue el veinteañero Tom Holland, con un Piaget Altiplano Skeleton en piel negra y oro blanco, combinándolo con su traje cruzado. Sin duda este chico apunta maneras. Este no es un reloj, esto es una auténtica obra de arte, a parte de un récord mundial, ya que es el más delgado del mundo. Hecho a mano, con cuerda automática, masa oscilante de platino negro y oro de 18 quilates, alcanza un valor de 58.000€. El movimiento esqueleto ha sido delicadamente grabado y ahuecado por los mejores artesanos. El calibre presenta largas curvas que atraviesan la platina y brindan rigidez al conjunto, así como un puente de volante de armoniosa simetría. Una labor particularmente compleja, realizada con gran minuciosidad conservando la fiabilidad y la rigidez de los componentes.

Y de quien no nos olvidamos, por su participación, su triunfo, la alegría que contagió a todo el mundo, y una vez más, su gusto para escoger reloj en una noche en la que se le galardonó como mejor director y mejor película con “La Forma del Agua”, es Guillermo del Toro. El premiado escogió un Montblanc Sport Chronograph Automatic Date, algo casual para una ceremonia de estas características, por lo que nos hace pensar que quizás era su reloj de la suerte. Y si estamos equivocados, apostamos a que ahora mismo sí lo es.

Dicen de este diseño que está inspirado en los coches de carreras. Destaca su dinámico funcionamiento y su prominente contraste de negro y plateado-blanco. El icónico segundero rojo del cronógrafo con la punta en forma de la flecha Minerva destaca sobre las agujas Dauphine rodiadas. La correa de caucho tiene agujeros asimétricos, como los de los guantes de carreras, y un patrón de agarre en el interior para una mejor adhesión a la muñeca y para que la correa respire. Tiene un triple cierre desplegable especialmente desarrollado para ofrecer flexibilidad y comodidad. Un favorito de aquellos amantes de los relojes bellos y de buena calidad, pero que buscan a un compañero de muñeca todoterreno.