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La humanidad viene fascinada por el tiempo desde sus inicios. Siempre hemos tratado de controlar el tiempo, de definirlo y medirlo. El uso del tiempo tiene importantes usos como navegación o la agricultura, por el control de la posición de los astros y de las estaciones respectivamente. Los primeros relojes datan de periodos de la humanidad tan antiguos como la era egipcia, quienes idearon la técnica de medición del tiempo mediante la observación de los astros.

Los primeros relojes

los primeros relojes

Se cree que fue en la edad media, de manos de monjes benedictinos cuando aparecieron los primeros relojes que tenían una estructura mecánica, que dejaron de ser perfeccionamientos de la técnica que se usaba en los relojes de sol. De esta manera los primeros relojes de mecanismos se instalaron en catedrales y otros centros religiosos y muchas veces se guiaban por el movimiento de los astros y las estrellas.

En el siglo XV el descubrimiento del muelle de tracción y su posterior uso para marcar el ritmo en detraimiento del péndulo permitió al relojero Peter Henlein fabricar los primeros relojes portátiles. De esta forma los relojes también pudieron disminuir de tamaño y dejar de ser los grandes relojes que conocemos para pasar a ser portables.

Sin embargo, no siempre el reloj estuvo al alcance de todos. Al principio solo la nobleza, las casas reales y los más adinerados podían contar en sus hogares con este accesorio tan útil. Esto se debe a que los relojes eran entonces de alto coste y no todo el mundo podía permitírselo. Sin embargo, en esta etapa aún no contaban con relojes de pulsera, sino de relojes de bolsillo. El paso del reloj de bolsillo a reloj de pulsera como el más utilizado define la historia del reloj como accesoria de moda, así que vamos a explorar qué ocurrió en esos tiempos.

Debemos el primer reloj de pulsera a Abraham Louis Breget que en 1812 construyó el primer reloj de pulsera para María Carolina de Austria, la hermana de Napoleón y reina de Nápoles. O bien la influencia de la Reina no fue suficiente o bien este obsequio no gustó a la Emperatriz ya que los relojes de bolsillo siguieron siendo tendencia hasta comienzos del siglo XX.

El siglo XX, cuando el reloj se puso de moda

el siglo xx cuando el reloj se puso de moda

A comienzos de esta etapa, las damas más adineradas solían llevar unos pequeños relojes de bolsillo que llevaban en la muñeca. Los varones seguían portando sus relojes de bolsillo, cosa que en ocasiones era poco práctico. La moda dejó paso a lo práctico cuando estallaron las guerras. Los pilotos de aviación necesitaban el reloj para realizar complicados cálculos en poco tiempo y andar sacando del bolsillo su reloj era todo un engorro. Al principio eran los propios pilotos quienes ataban la cadena del reloj alrededor de su muñeca, hasta que un reconocido aviador brasileño pidió a un diseñador parisino que le diseñase un reloj que se pudiera llevar en la muñeca.  Como puedes imaginar entre los militares fue un accesorio obligatorio en esa época, ampliándose su uso a la sociedad civil una vez terminaron las guerras.

 

Evolución del reloj como accesorio de moda

Los primeros relojes debían darse cuerda a menudo. No fue hasta 1923 cuando se mejoraron los automatismos de los relojes introduciendo un rotor de cuerda unilateral y un péndulo de inercia. De esta manera nacieron los relojes que conocemos y que llevamos hoy en día. Los años 50 y 60 son los años estrella para el reloj, cuando ya la amplia mayoría de la población llevaba uno en su muñeca. Comienzan a desarrollarse los automatismos del reloj y a perfeccionarse los distintos diseños.

En 1967, fruto de esta constante evolución, se añade al mecanismo del reloj una pequeña de cuarzo que actúa de elemento regulador. Este descubrimiento fue toda una revolución que acabaría con el reloj mecánico, ya que este elemento permite realizar los relojes en serie. Una de las marcas que adoptó este sistema es Casio. Precisamente, la producción de relojes se traslada de Europa a Oriente, de donde vendrán el resto de importantes avances tanto en técnica como en diseño.

La era digital y el reloj de moda

la era digital y el reloj de moda

En 1970 Peter Petroff desarrolla un prototipo de reloj que marca la hora mediante leds. En este prototipo solo podía consultarse la hora presionando un botón. Esta acción duraba solo unos pocos segundos ya que consumía muchísima batería. Marcas como Casio invirtieron dinero, esfuerzos y conocimientos en desarrollar esta tecnología. Esta revolución cambió nuestra manera de concebir el tiempo, ahora este se marca en números en vez de a través de manecillas. Los nuevos relojes, tanto los analógicos como los digitales, han venido perfeccionando su funcionamiento, siendo ahora posible encontrar relojes que no funcionan de forma mecánica, sino electrónica.

Estos relojes permiten añadir otras funcionalidades además de la clásica de marcar la hora. De esta manera, podemos utilizar mediciones de periodos cortos (cronómetro), medir el número de series realizadas, parámetros de la naturaleza como altitud, presión, velocidad, y los más modernos conectarlos a nuestro teléfono móvil y gestionar a través de él llamadas o aplicaciones del mismo.